¡Mejor equipo del mundo!. Derroche de elogios. Botafumeiro en sus mejores demostraciones. Incienso por doquier. ¡Todo de sobras merecido!.
El Barsa del siglo XXI, ha batido todos los récords, y se ha colocado por delante del Real Madrid, que hasta ahora ostentaba las marcas del deporte del balón.
La asociación de entrenadores ha declarado al equipo que entrena Pep Guardiola, como el número uno del mundo.
Los futbolistas, cuando hablan de él, dan sensación en sus alabanzas de cierto miedo en el que también aparece la envidia.
Mis compañeros del cafelito, están divididos en dos: Los acérrimos madridistas y los culés por decreto.
La polémica está servida todo los días de partido y en los siguientes. Cada cual “tira para casa”. Y pueden saltar chispas.
Como los contendientes dialécticos saben que yo soy valencianista y del resto de los equipos de la Comunidad Valenciana, ha veces reclaman mis opiniones como las del juez arbitro, en las discusiones.
No hace mucho se puso sobre la mesa, si el Barcelona era no imbatible, y descaradamente, por aquello de las experiencia en el mundo del deporte, se me preguntó, de sopetón.
Deje contento al bando madridista y con runruneo amenazante a los culés.
Claro que el Barcelona perderá, aseguré. Y será en día menos pensado. De igual modo que le ha ganado el Hércules y el Betis, le derrotaran otros equipos.
En la liga de las estrellas, juega con un factor de ventaja que no tendrá en Champion, por ejemplo, es “el miedo escénico” que les inspira a sus oponentes. Para los clubes con los que se tropiece en competición internacional, esa pequeña, o gran ventaja, según como se mire, no existe. El Barcelona, es una equipo muy bueno, lo que motivará a los contrarios para quererle ganar.
A los pocos días, se juega en el Estadio de Los Emiratos de Londres, el encuentro contra el Arsenal y fatalmente se cumple mí intuición.
Al Barcelona hay que jugarle, a no dejarlo jugar, en caso contrario sus oponentes están perdidos. Pero cuando se les juego haciéndoles presing en todo el campo y en lugar de defenderse se les ataca, son vulnerables.
Restándoles el miedo escénico y aprovechando las contras se les puede ganar. Fácil no es, pero si cabe la posibilidad. Buena prueba la segunda parte que les planteó Arsen Wenger. El Barcelona ataca casi perfecto, pero defendiendo, es uno más. Ahí se nota la falta de costumbre.
Recuerdo al actual entrenador del Recing, cuando estaba en el decano, el Recre. Los compañeros le preguntaban: “Mister, ¿Quién jugara el domingo?”. La contestación era aplastante y además la cumplía: “Los once que más corran durante la semana”. Y en el fútbol moderno ganan los que mas corren, durante los 90 minutos. Por eso los equipos sudamericanos, ya no son tan temibles como antes. La técnica es importante, evidente; pero la preparación física es la fundamental. ¿Cuántos partidos a empatado el Barsa, en lñas primeras partes?. ¡Muchísimos!. ¿Cuándo ha ganado los partidos?. ¡En los segundos tiempos!. Eso demuestra lo que se dice anteriormente; hay equipos que han logrado mantener su portería a cero, en la primera parte, porque físicamente estaban muy bien; pero en la segunda se han agotado y entonces el Barcelona, les ha pasado por encima, sin ninguna piedad.
Me hubiera gustado acertar, no en partido internacional, en el que estoy con el equipo español; si en la liga española y viéndole caer contra otro equipo del país.
Hay que darle emoción al campeonato, tal como está, es aburrido. Cuando hay pelea, se lucha por los puntos en competencia y semana a semana cambia la cabeza de la clasificación, mejor, que cuando es una liga “plana”, con el Barcelona o el Madrid, semana y semanas repitiendo el puesto y con diferencias importantes de puntos con respecto al que les sigue..
El Barsa del siglo XXI, ha batido todos los récords, y se ha colocado por delante del Real Madrid, que hasta ahora ostentaba las marcas del deporte del balón.
La asociación de entrenadores ha declarado al equipo que entrena Pep Guardiola, como el número uno del mundo.
Los futbolistas, cuando hablan de él, dan sensación en sus alabanzas de cierto miedo en el que también aparece la envidia.
Mis compañeros del cafelito, están divididos en dos: Los acérrimos madridistas y los culés por decreto.
La polémica está servida todo los días de partido y en los siguientes. Cada cual “tira para casa”. Y pueden saltar chispas.
Como los contendientes dialécticos saben que yo soy valencianista y del resto de los equipos de la Comunidad Valenciana, ha veces reclaman mis opiniones como las del juez arbitro, en las discusiones.
No hace mucho se puso sobre la mesa, si el Barcelona era no imbatible, y descaradamente, por aquello de las experiencia en el mundo del deporte, se me preguntó, de sopetón.
Deje contento al bando madridista y con runruneo amenazante a los culés.
Claro que el Barcelona perderá, aseguré. Y será en día menos pensado. De igual modo que le ha ganado el Hércules y el Betis, le derrotaran otros equipos.
En la liga de las estrellas, juega con un factor de ventaja que no tendrá en Champion, por ejemplo, es “el miedo escénico” que les inspira a sus oponentes. Para los clubes con los que se tropiece en competición internacional, esa pequeña, o gran ventaja, según como se mire, no existe. El Barcelona, es una equipo muy bueno, lo que motivará a los contrarios para quererle ganar.
A los pocos días, se juega en el Estadio de Los Emiratos de Londres, el encuentro contra el Arsenal y fatalmente se cumple mí intuición.
Al Barcelona hay que jugarle, a no dejarlo jugar, en caso contrario sus oponentes están perdidos. Pero cuando se les juego haciéndoles presing en todo el campo y en lugar de defenderse se les ataca, son vulnerables.
Restándoles el miedo escénico y aprovechando las contras se les puede ganar. Fácil no es, pero si cabe la posibilidad. Buena prueba la segunda parte que les planteó Arsen Wenger. El Barcelona ataca casi perfecto, pero defendiendo, es uno más. Ahí se nota la falta de costumbre.
Recuerdo al actual entrenador del Recing, cuando estaba en el decano, el Recre. Los compañeros le preguntaban: “Mister, ¿Quién jugara el domingo?”. La contestación era aplastante y además la cumplía: “Los once que más corran durante la semana”. Y en el fútbol moderno ganan los que mas corren, durante los 90 minutos. Por eso los equipos sudamericanos, ya no son tan temibles como antes. La técnica es importante, evidente; pero la preparación física es la fundamental. ¿Cuántos partidos a empatado el Barsa, en lñas primeras partes?. ¡Muchísimos!. ¿Cuándo ha ganado los partidos?. ¡En los segundos tiempos!. Eso demuestra lo que se dice anteriormente; hay equipos que han logrado mantener su portería a cero, en la primera parte, porque físicamente estaban muy bien; pero en la segunda se han agotado y entonces el Barcelona, les ha pasado por encima, sin ninguna piedad.
Me hubiera gustado acertar, no en partido internacional, en el que estoy con el equipo español; si en la liga española y viéndole caer contra otro equipo del país.
Hay que darle emoción al campeonato, tal como está, es aburrido. Cuando hay pelea, se lucha por los puntos en competencia y semana a semana cambia la cabeza de la clasificación, mejor, que cuando es una liga “plana”, con el Barcelona o el Madrid, semana y semanas repitiendo el puesto y con diferencias importantes de puntos con respecto al que les sigue..
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