Ésta página, nació para dar respuesta a una serie de buenos amigos que aseguran que se lo pasan bien con las cosas que escribo. Del “cuadrito” no hablo, aunque no desentonaría, entre lo que sale hoy; con toda modestia ¡garantizado!. Los nuevos, no me han enseñado nada.

Dije en su momento que no sabía si su interés estaba basado en el deseo, o en la caridad. A todos gusta que nos alaben, y a las seguidores de los productores de aucas, continuadores de los trovadores medievales y remontándonos antes a los mala milk de los bufones, muchísimo más. Si quiere que un comunicador le guarde eterna simpatía, cuando se lo cruce, dígale: “muy bueno lo tuyo”, se pondrá mas “lindo” que un pavo real en plena exhibición. Usted posiblemente no sepa el porqué; él, a lo peor tampoco, pero en su fuero interno ha sentido un “gustirrinin” muy especial. Ese día se sentirá el dueño del corral (la redacción).
La segunda causa, es la caridad. Quizás pensaron:”vamos a darle un poco de jabón a éste que ya está mayor”. Tratándose de compañeros de estudios, de oficio y artistas, es más que probable. Tan lejos como que ésta misma mañana, me lo recordaba, con rin, tin,tin, Teresa, de mi Editorial.

Mi sorpresa ha sido descubrir que son más de los que pensaba. “El contador, no engaña”. Y que antiguos amigos de otros países, se han acordado del compañero Toni, e inclusive, muchos nuevos profesionales han sentido curiosidad, por ver como lo hacían (dicho con toda humildad), las vacas sagradas del periodismo del siglo pasado.
La verdad es que con mis articulitos de vez en cuando iba matando la afición. Ahora me debo preocupar con que el Blog, tenga vida. Así que entre la página y escribir libros, ¡estoy ocupadísimo!.
Para que la página sea mas viva y resulte mucho más apetecible para el lector, les incluiré trabajos de otros compañeros que hablan y trabajan en nuestro idioma desde diferentes partes del mundo. Me gustaría que el blog fuera un pequeño referente para dejar claro que somos más de 400 millones de castellano parlantes.

A unos, a otros y a los de más allá, muchas gracias. Confío en no defraudaros.

martes, 12 de enero de 2010

LOS PROBLEMAS DE LA INFORMALIDAD

Yo, no se usted donde vive., Nosotros estamos en el campo dentro de una urbanización en un campo de golf. Una casita modesta, con dos plantas y a unos trescientos metros de una playa que da al Océano Atlántico. Cuando abandonamos éste lugar, nos vamos a la ciudad en que nació mi mujer y que a unos 100 metros, nos caemos en el Mediterráneo. Amamos el mar, y en otras ocasiones que por motivos profesionales hemos tenido que morar lejos de él, le hemos echado mucho de menos. Dicen los psicólogos que las personas denotan el lugar en el que habitan y si cambian de lugar pueden llegar a tener problemas de carácter.

No se porque me enrollo con ésta problemática en torno al hábitat, cuando en realidad mi intención es contarles el porque “estoy como una moto” y “echando los dientes” contra el primero que se acerque.

Si usted vive en una gran capital o una ciudad, su problemática posiblemente no coincida con la mía, pero seguro que tiene otra. En días tan agrios como los que soportamos ahora en éste país, por ejemplo y lo se de buena tinta, por culpa de las calefacciones que evidentemente funcionan “a todo trapo”, hay poca presión de gas que repercute sobre los termos del agua caliente –me lo han contado hace una hora-, o va patinando por la calle a causa del hielo y acordándose del padre del primer edil municipal, porque no ha limpiado las calles y colocado sal.
Lo mío es mas ecológico, la tradicional y antiquísima chimenea, a la que le metemos la candela y ¡Alaaa, a disfrutar de calor!, pero claro, para ello hace falta leña y la leña te la trae el propio, es decir el leñero, al que uno previsor avisa con un par de días, después de haberse cerciorado en Internet que el día elegido para la maniobra, no llueve, no nieva y los hados son propicios.
Pues bien, con el combustible natural, también hay que tener presente la crisis, o lo que es lo mismo hay que pedir precio, a dos o tres proveedores, porque a pesar que todo el mundo se queja de lo mal que van los comercios, éstos benditos proveedores, si te descuidas “te la clavan” y no está “el horno para bollos”.

Mi Santa, tiene una compañera de trabajo que dispone de una vivienda semejante a la nuestra y que usa leña para su calefactor. El trabajador del campo (labrador, para no confundirnos) que se la ha llevado, le ha cobrado justo la mitad que el último que la trajo a casa. La cosa estaba clara, hay que aprovecharse del “chollo”, se avisa al ciudadano y se apalabra cantidad, día y hora, sin olvidar ratificar el precio.

El día pactado va transcurriendo y del “tío” de la leña, “ni flores”, el móvil no contesta, con lo que a medida que transcurre el tiempo usted comienza por sentirse incomodo y termina con un cabreo del 14 y al final, con pasmo termina acudiendo al remedio de las pastillas para el estomago y sin leña.

Total que para no pasar frío, nos hemos rascado el bolsillo, y avisado al profesional de cabecera. Para ciertos temas, mas vale recurrir a la senda vieja que a la nueva.
Para que se me vaya el disgusto, me voy a meter un gin tonic, entre pecho y espalda de los de categoría. ¿Usted gusta?.

Informalidad, tienes nombre de mujer fatal.

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